Degut a les modificacions fetes a la web del Consell de la Informació de Catalunya, ja no es crearan més entrades noves en aquest blog.

Per seguir la informació i actualitat del Consell de la Informació de Catalunya, podeu visitar la web

www.periodistes.org/fcic 

O bé a través de les nostres xarxes socials

@CICfundacio a twitter

https://www.facebook.com/CIC.fundacio



Publicat el per eticaiperiodisme | Envia un comentari

Imágenes violentas: ¿morbo o sacudir conciencias?

Pepe Encinas.

Barcelona, septiembre de 2014.

Existe el debate sobre la idoneidad de publicar o no una imagen violenta. Sobre todo en televisión y prensa escrita. Sin embargo, en los últimos años este dilema se ha visto diluido por la entrada en el juego de las redes sociales. La inmediatez de un twit, un me gusta o la rapidez con la que un vídeo de Youtube se convierte en viral deja a años luz a los medios “convencionales”.

Durante mucho tiempo han sido los medios de comunicación quienes han decidido la publicación o emisión de imágenes que pudiesen provocar cierto rechazo. Y el espectador o lector podía  pensar que eran gratuitas o, al contrario, que servían para denunciar algún hecho que debía ser cambiado.

El poder de la información ha estado en manos de la prensa en general. A un lado estaban los emisores, es decir, los medios de comunicación. Al otro, los receptores: lectores y televidentes. Hoy esta relación ha cambiado puesto que ahora todos podemos ser emisores y receptores. Todos tenemos la oportunidad de decidir si publicamos una imagen o no.  Ya sea en un periódico, en la televisión, en nuestro muro de Facebook o en el timeline de Twitter.

Y aquí se abre otro debate. Mientras que nuestra profesión cuenta con los comités profesionales en las redacciones y fuera de ellas, que velan para que se cumpla la ética periodística que se recoge en el código deontológico, quien usa las redes sociales y publica imágenes de gran crudeza, ¿se cuestiona las consecuencias de su publicación? ¿Lo hace por morbo, por ser el más retuiteado o porque realmente quiere difundir una información para que llegue a sus “amigos” o seguidores?

Personalmente, me inclino a pensar que nuestra profesión, a pesar de vivir tiempos difíciles perdiendo ventas, lectores y audiencias, no publica fotografías violentas de forma gratuita. Quiere sacudir conciencias. Detrás de una imagen violenta o de una crudeza extrema hay un mensaje. Todo el mundo tiene la libertad de decidir si quiere o no ver esa imagen. Podemos pasar las páginas de un periódico o cambiar de canal. Por supuesto, reconozco que hay imágenes e imágenes y que el trato que se da a una fotografía en, por ejemplo, la edición gráfica, contribuirá a que dicha imagen sea más impactante. Aun así, tengo la sensación de que el trato que la prensa da a una imagen cruda y fuerte no es gratuito, sino todo lo contrario.

El pasado mes de julio vimos numerosas imágenes, algunas muy duras, de accidentes aéreos. Destaco principalmente el accidente del Boeing 777 de Malaysia Airlines, derribado cuando sobrevolaba la provincia de  Donetsk en Ucrania. La muerte de inocentes ha horrorizado a la opinión mundial. Tanto el Gobierno de Kiev como las milicias prorrusas se apresuraron a decir que ellos no habían sido… Es curioso que con tanta tecnología espacial, con satélites espiándose unos a otros, aún no quede claro qué y cómo ocurrió, y nadie quiera asumir el lanzamiento del misil que lo derribó. Como siempre, los gobiernos de los países anteponen sus intereses y son blandos al dar una rápida respuesta de condena del atentado terrorista.

El avión con 298 pasajeros explotó en el aire y cayó en pedazos en territorio dominado por los rebeldes prorrusos. Esta circunstancia hizo más difícil  la rápida llegada de especialistas y personal a la zona para identificar y recoger los cadáveres. La presión internacional y las duras declaraciones del primer ministro holandés, Mark Rutte -con 189 compatriotas muertos de los 298-, que exigió una investigación creíble, facilitó la llegada de expertos, la recogida de los cuerpos esparcidos por el lugar de la catástrofe y la posibilidad de transportarlos en vagones frigoríficos para su posterior identificación.

Este atentado ha puesto de actualidad un conflicto que ya es una guerra abierta entre Ucrania y un territorio que quiere pertenecer a Rusia, y esta no está dispuesta a perder influencia.

Desde mi punto de vista, las imágenes de este suceso han sido duras, pero no morbosas. Los enviados especiales de las televisiones y los fotógrafos de las agencias han dado una cobertura del accidente mostrando partes del fuselaje del avión caído, detalles de maletas, guías turísticas esperando un destino al que no llegarían, planos generales de situación, planos lejanos de los cuerpos esparcidos por el campo junto a maletas, asientos y trozos de metal retorcido.

Quiero destacar una imagen de Maksim Zmeiev, fotógrafo de la agencia Reuters, de un cuerpo de una víctima cubierto con un plástico y una rosa encima. Solo se ven las piernas de una joven adolescente. Una imagen que denunciaba que, pasados unos días, todavía no se habían recogido todos los cadáveres a pesar del calor reinante y lo que esto conllevaría: la descomposición de los cuerpos.

Nos han llegado un sinfín de fotografías sobre los cuerpos amontonados dentro de los vagones frigoríficos que los llevarían a la ciudad de Donetsk para trasladarlos en aviones militares a Holanda, donde volvimos a ver la salida de las víctimas en ataúdes, transportados a hombros por soldados y una caravana de coches fúnebres por las carreteras llenas de gente consternada lanzando flores como homenaje en una Holanda de luto oficial.

Asimismo, julio también volvió a poner de actualidad el eterno conflicto árabe-israelí. La guerra declarada del Gobierno de Israel a Hamás en la franja de Gaza, una zona con una densidad demográfica muy elevada. Los bombardeos constantes para eliminar los túneles que existen para adentrarse en territorio israelí y así evitar bajas de sus soldados han dado la vuelta al mundo y han abierto los informativos de las televisiones de todos los países. Imágenes que a nosotros nos escandalizan y que para ellos, los israelíes, son habituales, sentados en unas sillitas de camping o picnic al atardecer, contemplando el resplandor de las explosiones de los misiles. Si no fuera por lo trágico, recordarían cualquier concurso veraniego de fuegos artificiales como los de Blanes.

Estas imágenes y fotos, como por ejemplo una de una niña buscando entre las ruinas de su casa bombardeada los libros de estudio, nos invitan a pensar. Son fotografías duras y, sin embargo, no muestran la violencia en primer plano, hay una reflexión más allá de la imagen. En una tierra donde la violencia es el tema del día es muy difícil plasmar la noticia y no caer en la foto fácil. Ser periodista gráfico en un territorio donde la muerte te  acompaña constantemente es muy difícil. Los informativos van sumando el número de muertos civiles –muchos de ellos niños- y narran los problemas que sufren los supervivientes de la franja de Gaza, que no pueden salir ni saben dónde refugiarse. No hay lugar seguro, ni siquiera la ONU les puede dar cobertura. Ni siquiera el organismo internacional ha conseguido que sus escuelas sean respetadas por el Ejército de Israel a pesar de que le facilitó las coordenadas exactas. Han protestado, se han indignado. La guerra es la guerra. Mientras, el Gobierno israelí, como respuesta, comenta que hará una investigación interna. Y la vida sigue igual… Mejor dicho, la muerte.

Como profesional hay que intentar ser imparcial. Sin embargo, es verdad que a veces empatizas más con la gente que vive en el lugar donde cubres la noticia. Y aunque suene distante, los hechos son los hechos. Una cosa que se enseña en las facultades y en las redacciones de medios solventes es que, a pesar de la ideología de cada uno, hay que ser profesional y contar lo que ves. Tu credibilidad y prestigio son tu firma. Si existen informaciones contradictorias, se explican todas y luego el receptor ya hará sus conclusiones. No caigamos en la prepotencia de pensar que nuestro lector es alguien sin criterio.

Aunque una cosa es cierta en este eterno conflicto: los muertos están ahí; el niño con la cabeza destrozada está ahí; la madre embazada muerta al lado de su otra hija pequeña está ahí; el hospital bombardeado lleno de heridos destrozados está ahí. Esto es noticia y está pasando. Los corresponsales transmiten las fotografías, duras, brutales, reales y llegan a las redacciones, y los editores gráficos seleccionan las imágenes que llevarán al consejo de redacción para ponerlas en portada.

Siempre han existido conflictos bélicos, accidentes graves, atentados, y eso conlleva disponer de imágenes duras. El  fotoperiodista intuye, busca aunque nunca está preparado del todo para lo que va a presenciar. La realidad casi siempre desborda y supera la imaginación. Es el precio que se paga, y siempre aparece un diálogo con uno mismo reflexionando sobre lo conveniente o no de dar esas imágenes. El tema es difícil de dilucidar y siempre encontraremos pros y contras.

Por un lado, existe -sobre todo, por parte de los informadores gráficos- la opinión de dar la imagen dura y lograr que esta golpee la conciencia del lector-espectador y que reaccione. Es decir, enseñarle lo que no quiere ver.

Por otro, están los partidarios de ofrecer una imagen que no sea tan dura, sin ocultar lo que está sucediendo. Sin embargo, esto a veces no es posible.

En un artículo de Quino Petit publicado en El País sobre fotógrafos en combate, Benjamin Lowy, uno de los fotógrafos veteranos que cubrió la guerra de Irak, comentaba que “nuestra memoria no procesa vídeos, sino imágenes congeladas”.  “Tenemos grabada la instantánea de Nick Ut –seguía-, de la muchacha corriendo desnuda achicharrada por el napalm en Vietnam. O la foto que Chris Hondros tomó a la niña iraquí de seis años empapada en la sangre de sus padres tras ser ejecutados por soldados estadounidenses”. Aquí se plantea otro dilema: ¿hasta dónde enseñar?, ¿dónde está el límite de nuestra capacidad de mirar?

Recuerdo una imagen durísima publicada en la portada de El Periódico de Catalunya ilustrando el atentado terrorista al guardia urbano Juan Miguel Gervilla, asesinado por ETA en Barcelona. Los etarras querían atentar contra un locutor de radio que vivía cerca de la Diagonal y llevaban un coche bomba, que harían estallar cuando el periodista pasara a su altura. Eran las siete de la mañana y el coche se estropeó. El guardia, de servicio, para evitar el colapso circulatorio, se acercó a ayudar a empujar el coche. En ese momento se percató de la carga que llevaba el coche y los etarras le dispararon a bocajarro un tiro en la cabeza.

El cadáver del guardia urbano yacía en la calzada sobre un charco de sangre. Allí estuvo varias horas hasta que el juez de guardia ordenó levantar el cadáver. A pesar de que se colocaron unas vallas con unas lonas para tapar el impacto visual del atentado en la vía pública, un fotógrafo de la agencia AP, César Rangel, buscó un punto elevado y retrató a la víctima. La foto llegó a las redacciones.

La fotografía, como el atentado terrorista, era brutal, desagradable. Sacudía la vista y las conciencias. En el consejo de redacción de El Periódico de Catalunya se discutió y se debatió sobre la idoneidad de acompañar la noticia con la terrible fotografía. Al final, el director Antonio Franco tomó la decisión -para mí, acertada- de salir con la foto del asesinato. Dicha decisión fue muy criticada, diciendo que hería la vista, que era una falta de respeto hacia la familia y que la imagen solo ofrecía un sufrimiento añadido. Que estas cosas, tan fuertes y desagradables, no hacía falta darlas en primera página y menos en color. Es duro, pero es la única forma que tenemos de que la gente reaccione y los gobiernos tomen decisiones ante la opinión pública.

En primer lugar, la vida, las cosas son en color. Soñamos en color, el cielo es azul, los pinos verdes y la sangre es roja. Y, por consiguiente, las noticias son en color. Las informaciones fotográficas se daban en blanco y negro porque técnicamente las imprentas de los diarios no estaban preparadas. El Periodico de Catalunya fue el primero en informar con fotos en color. Más tarde, el resto de rotativos fueron incorporando el color en sus páginas. Francesc Català Roca comentaba que la vida es en color y que cuando vemos una foto en blanco y negro interpretamos que ese cielo gris es azul y el campo lleno de hierba es verde.

El 20 de junio de 1979 el periodista de la cadena de la cadena estadounidense ABC,  Bill Stewart, el cámara Jack Clark, el técnico de sonido Jim Céfalo y el traductor, Juan Francisco Espinoza estaban trabajando en Managua. Aquel día circulaban por la avenida de los Mártires del Primero de Mayo cuando una patrulla de la Guardia Nacional les ordenó que detuvieran su camioneta de prensa.  Stewart, acompañado por Espinoza, se dirigió hacia  los soldados mientras sus compañeros se escondían al mismo tiempo que mostraba la acreditación de prensa del Gobierno de Nicaragua y una bandera blanca. Les dijo que no hablaba español y que era periodista estadounidense. Un guardia los encañonó y les ordenó que se tumbaran en el suelo. Después de propinarle una patada en un costado, sin ningún rubor, le pegó un tiro en la nuca. Juan Francisco Espinoza también murió asesinado.

Sus compañeros escondidos grabaron las imágenes del asesinato y cuando pudieron regresar al hotel Intercontinental, donde se alojaban con la mayoría de corresponsales extranjeros, transmitieron las imágenes. En poco tiempo, la noticia con la secuencia del brutal asesinato entraba en los hogares estadounidenses y las televisiones del mundo abrían sus informativos con el asesinato de Bill Stewart y su intérprete.

La indignación de la opinión pública al ver a un compatriota indefenso en el suelo, y asesinado a sangre fría por un militar del ejército de Somoza, hizo que el Gobierno republicano de Ronald Reegan dejara caer al dictador Anastasio (Tachito) Somoza Debayle.

Es un ejemplo de que a veces unas imágenes crudas tienen su utilidad.

Otro ejemplo que demuestra y justifica el porqué de retratar hechos horrendos, violentos y deleznables, lo tenemos en la persona de Francesc Boix.

Boix era hijo de un sastre del Poble-sec y ambos compartían la afición por la fotografía. A finales de 1937 se incorporó al frente de Aragón en el bando republicano en la llamada quinta del biberón. Boix dejó constancia fotográfica de la vida cotidiana  y de los soldado en el frente del Ebro. Se exilió al final de la guerra y después de pasar por diferentes campos de confinamiento franceses, se alistó junto a otros compañeros republicanos para luchar contra los alemanes. En mayo de 1940 fue capturado por los alemanes y conducido al campo austriaco de exterminio de Mauthausen junto con 1.506 republicanos españoles. Allí Francesc Boix dejó de llamarse así para ser el número 5.185. Gracias a sus conocimientos de alemán y de fotografía, Boix fue destinado al servicio de identificación del campo. Oficialmente, era un laboratorio fotográfico cuya utilidad era la identificación de los presos. Sin embargo, en aquel lugar se documentaba todo: instalaciones, suicidios, muertos por arma de fuego, experimentos médicos… Las visitas de Himmler y otros altos cargos de las SS también fueron fotografiadas.

Francesc Boix y Antoni García Alonso, destinados en el laboratorio de identificación, no solo empezaron a esconder muchos negativos de fotos hechas por los nazis, sino que ellos mismos tomaron fotos de la barbarie que se vivía en Mautahausen. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Boix declaró como testigo en los procesos de Nuremberg contra la cúpula dirigente del Tercer Reich y en Dachau, en contra de 61 jefes de las SS en Mauthausen.  Mientras se proyectaban las fotografías realizadas y rescatadas por Boix, este las comentaba: “Este es un judío cuya nacionalidad ignoro. Lo metieron en un tonel lleno de agua hasta que no pudo más. Lo molieron a palos y le dieron diez minutos para colgarse. Usó su propio cinturón para hacerlo; de otro modo sabía lo que le podía esperar”. Las fotografías fueron  pruebas determinantes para sostener las acusaciones.

No sé que pensaría hoy Boix de las imágenes de Palestina y de la franja de Gaza. Pero, bueno, al final todos sabemos que las cosas no se ven como son, sino como las queremos ver.



Publicat dins de General | Envia un comentari

El dret a l’oblit

 

Els qui entren a la galàxia Gutenberg, com aquells que ho feien a l’Infern de Dante, cal que abandonin tota esperança de sortir-ne algun dia. Un cop imprès el seu nom i els fets que l’acompanyen al diari vegetal no hi ha marxa enrere. En tot cas, si s’escau, una nota d’aclariment, correcció, rectificació o disculpa de la publicació, una carta del ciutadà afectat o, fins i tot, un anunci pagat o una nota judicial d’obligada inserció, però “alea iacta est” pel que fa al text originari, que és indeleble. No és aquest el cas d’Internet, on es poden fer jocs de màgia amb els noms i dades dels individus.

En una sentència publicada el 13 de maig i que ja ha començat a destil·lar reaccions oposades, el Tribunal de Justícia de la Unió Europea determina els drets dels ciutadans a exigir als buscadors que treballen a la xarxa que eliminin enllaços a determinats articles i d’altres pàgines web amb continguts que podrien resultar problemàtics o incòmodes per a la seva reputació.

La sentència és el resultat d’un llarg contenciós entaulat per Mario Costeja González, advocat i pèrit cal·lígraf, nascut a Brasil fa 59 anys, descendent d’emigrants catalans i gallecs i actualment residenciat a A Coruña. El 19 de gener de 1998, “La Vanguardia” publicà a la pàgina 23 un anunci de la tresoreria de la Seguretat Social sobre la subhasta d’un immoble propietat de Costeja i la aleshores la seva esposa per compensar un deute com autònom. Un cop personat l’interessat en la causa, la Agència Espanyola de Protecció de Dades no va demanar al diari que suprimís l’anunci (difícilment ho hagués pogut fer), però requerí a Google la remoció dels enllaços. El cercador presentà recurs al Tribunal Suprem que, a la vegada, demanà assessorament  al Tribunal de Justícia Europeu. El pelegrinatge ha tingut un cost important en temps i en diners (desenes de milers d’euros en el procés judicial que ell no vol precisar), però assegura que ha valgut la pena arribar al moment actual en benefici de la “llibertat d’expressió” i la conveniència de poder eliminar “informacions irrellevants i obsoletes”.

Concretament, el Tribunal estableix el “dret a l’oblit”, una expressió cada vegada més familiar entre els usuaris de la xarxa i els estudiosos de les noves tecnologies, i determina que Google, Yahoo i altres empreses dedicades a la cerca podrien ser obligades a esborrar o suprimir els enllaços fins i tot en el cas de que la informació motiu de la  reclamació fos acurada i veraç. Només cal demostrar que el contingut és “inadequat o irrellevant” en el temps present.

El problema d’aquesta sentència és que no facilita els criteris jurídics escaients als tribunals de justícia dels països membres sobre com i quan els enllaços s’han de remoure. El resultat podria ser l’apertura de les rescloses perquè els habitants dels 28 Estats de la UE demanin a Google i d’altres agregants que purguin milions de links, una acció que podria deixar als ciutadans europeus pitjor informats i dificultar la tasca dels periodistes.

El 1995, la UE adreçà una directiva als seus membres encaminada a protegir la privacitat dels individus, directiva que no consagrava de manera explícita el dret a l’oblit. Però el Tribunal de Justícia establí que, “desprès d’un cert temps” els ciutadans podien demanar ser “esborrats”, sense especificar quan de temps hauria de passar abans de considerar vàlid un requeriment en aquest sentit, de manera que es va passar la patata calenta a les empreses d’Internet, als ens privats i als tribunals de cada país europeu per respondre desprès d’haver estudiat cas per cas.

El desig manifestat per determinades persones de veure’s fora d’Internet és moltes vegades comprensible quan hi ha bones raons pel que fa a imatges comprometedores i posts penjats a les xarxes socials quan eren nens o adolescents. En el cas que en reclamin la desaparició, això planteja la necessitat de conciliar adequadament l’interès públic amb els drets individuals, però la invocació del dret a l’oblit no ha de ser motiu per a la destrucció immediata d’elements que en certa manera formen part de la “memòria viva”, que és patrimoni col·lectiu i que eventualment poden ser d’interès per a historiadors o investigadors socials. Els legisladors haurien d’anar amb més cura en prendre decisions poderoses que podrien limitar la llibertat de premsa o permetre ocultar informacions que són necessàries. I en el cas concret del senyor Costeja, és fàcil arribar a la conclusió de que la sentència és un bumerang, atès que el seu nom i la seva història apareixen més que mai a les xarxes, on figura com “l’heroi de Riazor” que va derrotar al gegant Google. La veritat, sona un xic presumptuós.

Roger Jiménez



Publicat dins de General | Envia un comentari

Ciutat Vella i Gelida

logo oficial FCIC

Els recents casos del barri barceloní de Ciutat  Vella, en el qual un jove va ser presentat precipitadament  com responsable d’una mort violenta, i el de la localitat de Gelida, amb acusacions semblants dirigides al marit de la víctima, revelen una vegada més fins a  quin punt les sospites sobre el comportament d’una persona  s’anteposen al dret a la  presumpció d’innocència. La presumpció de culpabilitat, el judici del telediario i altres formes d’enjudiciament a través dels mitjans constituïxen una vulneració flagrant d’un dret consagrat per la Constitució i per les lleis, que els mitjans informatius han de respectar, amb independència de les circumstàncies que en cada cas puguin concórrer en la personalitat dels inclosos en una investigació policial o una causa judicial.

L’article 10 del Codi Deontològic aprovat pel Col·legi de Periodistes de Catalunya diu: “Observar escrupolosament el principi de presumpció d’innocència en les informacions i opinions relatives a causes o procediments penals en curs”. Es tracta d’un compromís ètic que no admet excepcions i que, si es vulnera, pot comportar greu perjudici pel que fa a la preservació del dret a l’honor i la pròpia imatge, reconeguts també com un bé jurídic subjecte a protecció. En els casos de Ciutat Vella i de Gelida, la informació en calent va dur a molts informadors i mitjans a treure conclusions precipitades, no exemptes de prejudicis, que van danyar greument els drets fonamentals. Passats uns dies, les sospites es van esvair, però els perjudicis causats –donar per suposades culpabilitats que després no es van concretar– avui resulten difícilment reversibles.

Justament és aquesta dificultat de reparar el dany causat,  la primera raó que ha de dur als mitjans a extremar la prudència en el lèxic utilitzat per, almateix temps, atenir-se al respecte que correspon als drets fonamentals. La distància entre referir-se a algú com “presumpte autor” d’un delicte o titllar-lo “d’autor” és la que separa la salvaguarda dels drets de l’interessat de la seva vulneració. Fins i tot quan intervé sentència judicial, la culpabilitat és una consideració de naturalesa estrictament jurídica atesos els molts casos en els que, amb el pas del temps, s’ha demostrat la innocència d’algú condemnat. El dret penal no és una ciència exacta i el periodisme tampoc ho és, raó per la qual totes les cauteles estan justificades en aquest tipus d’informacions.

Publicat dins de General | Envia un comentari

La universitat com a instrument autoregulador

La institució universitària en l’ensenyament del periodisme va ser un dels punts destacats en un acte per donar a conèixer el Consell de la Informació de Catalunya als alumnes de la Universitat Rovira i Virgili la passada setmana. El president del CIC, Roger Jiménez, va parlar a la classe de Fonaments del Periodisme, del professor Enric Castelló, situada al Campus Catalunya de Tarragona, on va precisar els valors que transmet la universitat, com ara una cultura i esperit universalistes, un mètode analític, capacitat de síntesi, independència i, no menys important, una educació deontològica.

“Aquesta educació – va remarcar- contribueix a fomentar la responsabilitat social dels futurs professionals del periodisme per respondre convenientment a les necessitats i desitjos de la majoria de la població, atès que la llibertat de premsa és patrimoni de la societat i s’ha de lluitar per conservar-la i millorar-la”. Roger Jiménez animà els alumnes a llegir la premsa amb esperit crític i presentar queixes al CIC quan observin que el comportament dels mitjans i dels professionals es desvia dels paràmetres ètics. “Podem formar un eficaç binomi tots plegats”, va dir per últim.

Publicat dins de General | Envia un comentari

La ficció i la realitat

 

Amb aquest article, el CIC enceta un espai obert als membres del Consell i els col·legiats perquè aportin, a títol personal, els seus punts de vista sobre temes actuals relacionats amb la deontologia periodística.

 

El 1938, milers de nord-americans confongueren una adaptació radiofònica de la famosa  novel·la del escriptor anglès H.G. Wells “La guerra dels mons” amb un fet real. Malgrat que els responsables del programa, dirigit per Orson Welles, recordaven de tant en tant que es tractava d´una peça de ficció, les centraletes telefòniques de la policia i d’altres departaments oficials es van bloquejar amb trucades de ciutadans esglaiats, convençuts de que els Estats Units eren envaïts per criatures de Mart. Es fa difícil d’imaginar una reacció col·lectiva similar avui, quan tanta gent pot llegir les darreres noticies al seu “smartphone”. Fora concebible que un programa televisiu o un “post” alarmista i manipulador pogués arribar a espargir un pànic similar?

Coincidint amb el 33 aniversari del 23-F, el periodista Jordi Évole va fer un assaig semblant on barrejava ficció i realitat al programa “Salvados” de La Sexta, que deixà destarotada una bona part de l’audiència. “Operación Palace” aixecà desprès un agre debat a les xarxes socials, amb detractors i defensors dividits a parts iguals. Si val tot amb l’excusa de emprar la ficció per rememorar uns fets que marcaren la història del país d’una manera tan brutal? “Es broma, es broma”, repetia de tant en tant el còmic Cassen en les seves actuacions. És cert que en Jordi Évole aclarí al final el caràcter fictici del programa, fet amb la col·laboració de notables del món de la política i del periodisme.

“Operación Palace”, per més que el popular presentador de La Sexta revelés a posteriori que es tractava d’una mena de joc mitjançant una tècnica molt usual en el camp literari, no deixava de ser una versió falsa del cop d’Estat del 23-F, o sia, una mentida i una manipulació. El mateix Évole, en admetre la falsedat, va recórrer a una comparativa genèrica: “Segurament, vostès (els telespectadors) han estat enganyats altres vegades i ningú no els hi ha dit, però nosaltres ho reconeixem”. No sé si amb aquest final feliç ja n’hi ha prou, atès que no sempre les coses acaben tant bé com pretén el periodista. Durant l’hora llarga de durada que va tenir l’emissió es van contar els fets amb detall comptant amb els testimonis de persones de reconeguda credibilitat. L’Évole digué que el cop d’Estat fou un artifici orquestrada pels agents polítics, el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), avui Centro Nacional de Inteligencia, i fins i tot, la Casa Real. Una “trama” dirigida pel cineasta José Luis Garci i que es començà a gestar a l’habitació 302 del Hotel Palace, que donà nom a la peça creativa.

foto Roger

 

Són moltes les històries que es basen en fets reals o s’inspiren en personatges o institucions de la realitat. El novel·lista Dan Brown és un hàbil mistificador, per citar un autor de moda que ha hagut de passar pels tribunals de justícia. Un altre escriptor, Régis Jauffret, ha estat demandat per l’ex-director del Fons Monetari Internacional Dominique Strauss-Khan per haver-se inspirat en ell en donar vida a un personatge de la seva novel·la “La ballade de Rickers Island” i recrear l’escandalós episodi amb una cambrera a un hotel de Nova York. Amb la seva “Operación Palace” Jordi Évole no ha estat gens original en el seu plantejament. És correcte jugar amb el públic i fer-li creure una altra versió d’un fet històric relativament recent? Cadascun tindrà la seva opinió, però no es pot oblidar que el 23 de febrer de 1981 va estar en perill la encara tendra democràcia espanyola. El presentador aconseguí el que volia, captar audiència i generar debat. Un episodi més de la creixent manipulació a la que estem sotmesos des de totes les plataformes, amb el petit consol, en aquest cas, de que ens van confessar la manipulació.

Vivim en un món híper-connectat on la informació viatja a una velocitat i abast sense precedents.  Les xarxes socials poden difondre noticies de manera intencionada o de bona fe, desencaminada o provocadora. L’estiu del 2012, un usuari de Twiter suplantà el ministre rus de l’Interior i llençà l’espècie de que el president sirià, Bashar al-Assad estava mort o greument ferit. Immediatament, el preu del petroli pujà més d’un dòlar. També la vida de l’ex-president Bush ha estat objecte del xiuxiueig irresponsable, així com la d’altres personatges. I un video considerat anti-islàmic penjat a Youtube provocà desenes de morts el passat octubre. Normalment, quan l’error és corregeix el mal ja està fet. És com cridar “Foc!” enmig d’un teatre ple de gent.

Roger Jiménez

Publicat dins de General | Envia un comentari

La Deontologia ha d’anar més enllà d’un simple repertori de pífies professionals

Una informació ètica és una informació veraç, seleccionada, jerarquitzada i publicada sense manipulacions intencionades i al servei de la ciutadania, que atorga la seva confiança als mitjans i professionals compromesos amb aquest principi bàsic. El president del Consell de la Informació de Catalunya (CIC), Roger Jiménez, va explicar la naturalesa i objectius d’aquest organisme autoregulador als alumnes de Comunicació de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) invitat pel degà, Iván Lacasa, qui imparteix l’assignatura de Deontologia.

La historia del CIC està vinculada al Codi Deontològic de la professió periodística que es va aprovar el 1992 pel Congrés de Periodistes Catalans, conscients de la necessitat de dotar-se de mecanismes autoreguladors. Roger Jiménez va explicar amb detall l’activitat del CIC des de la seva creació, el 1997, al si del Col·legi de Periodistes de Catalunya, i les queixes tramitades al llarg dels darrers 16 anys, així com els esforços desplegats pels diferents responsables de l’entitat per fer-la conèixer i engrescar als ciutadans a ser crítics amb els mitjans de comunicació. “La Deontologia ha d’anar més enllà d’un simple repertori de faltes, infraccions o incorreccions professionals”, digué amb referència als plantejaments divulgats pel professor Josep Maria Casasús, membre del Patronat del CIC. “Es tracta de dotar-la d’una coherència i una pràctica que regenerin el mateix concepte del periodisme davant els reptes de l’era digital.”

“El CIC –va dir també el president- està integrat por un conjunt de dones i homes de diversos camps i activitats de la nostra societat, persones de solvència i autoritat moral reconegudes que comparteixen la idea de que una premsa acurada, justa, equilibrada i responsable és vital per a la nostra democràcia. Una premsa lliure ajuda a mantenir una societat forta, per això és necessari fer-la públicament transparent i disposada a rendir comptes en tot moment, de la mateixa manera que la premsa actua vers altres institucions.” Seguidament, va presentar uns quants casos pràctics tractats arran les queixes del públic i les resolucions adoptades pel CIC, i va respondre a les preguntes del estudiants.

Exactitud i rigor a la premsa esportiva

En una sessió anterior amb els alumnes del mestratge de Periodisme Esportiu, el president del CIC es va referir al futbol com l’element central de la cultura popular contemporània, un fenomen que exigeix un tractament complet, ètic i responsable pels mitjans de comunicació. Segons va explicar, diversos estudis acadèmics han detectat la repetició sistemàtica d’un seguit de problemes que comprometen les normes ètiques, com ara la dissolució de fronteres entre informació, opinió i publicitat; el sensacionalisme, criteris desviats en la selecció de notícies, la incitació a la violència, el sexisme informatiu, l’ús d’estereotips i el conflicte d’interessos, entre d’altres.

A la classe, que imparteix el professor Carlos Pérez de Rozas, es va comentar el Codi Deontològic i es va focalitzar el tema de la quantitat, qualitat i representativitat de les fonts informatives.

Publicat dins de General | Envia un comentari

Roger Jiménez, president del CIC, glossa la figura humana i professional de Manu Leguineche

Manu Leguineche ens ha deixat un llegat de riquesa extraordinari en el pla humà, intel•lectual i professional, segons va glossar el president del Consell de la Informació de Catalunya, Roger Jiménez, al funeral celebrat el dissabte 25 de gener la localitat alcarrana de Brihuega, on el periodista basc visqué els darrers anys.

“En Manu en sabia molt del valor de la modèstia i fugia sempre que podia dels elogis i els homenatges, però amb la gran claredat que el distingia insistia en que els periodistes facin bé la seva feina i que no canviïn la seva consciència professional per la consciència empresarial. Era el cap de la tribu, com li deien els corresponsals i enviats especials que se’l trobaven per racons del món que no hi figuren al mapa, i al llarg de la seva malaltia donà una important lliçó de paciència, estoïcisme, elegància i bon humor”, va assegurar Jiménez.

Publicat dins de General | Envia un comentari

Curs del CIC sobre ètica i periodisme (febrer 2014)

Com aplicar els valors professionals en l’època d’Internet i la crisi econòmica

Vivim una època de greu crisi ètica en molts diversos aspectes de la vida social, política i econòmica. En el terreny de la informació periodística, això s’ha traduït en una desorientació sobre la raó de ser dels mitjans de comunicació i la idea de servei públic, amb la creixent manca de confiança de la societat envers aquests mitjans i els seus professionals. Tot i que l’ètica és una i no es desdobla, les noves plataformes, com ara Internet, han propiciat també paranys deontològics que demanen especial atenció.

Aquest programa pretén ser un curs obert amb reflexions basades en temes d’actualitat i en l’estudi de casos pràctics sobre l’aplicació dels valors que han d’inspirar la conducta professional, amb la mirada molt posada en les possibilitats que Internet i les xarxes socials han obert per al periodisme.

Programa:

  1. Moral, ètica, deontologia professional i legalitat
  2. Els canvis en els mitjans i els procediments autoreguladors
    • Xarxes socials i nous formats
    • Opinió i tertúlies
  3. Aplicació pràctica dels codis deontològics: el cas català
  4. Fonts i relacions personals. Quatre casos pràctics de repercussió internacional
    • Watergate
    • Armes de destrucció massiva
    • Wikileaks
    • Periodistes incrustats

Metodologia:

El curs combinarà exposicions de conceptes, acompanyades d’exemples audiovisuals, amb el plantejament de casos i exercicis pràctics.

Destinataris:

Periodistes de qualsevol mitjà, molt especialment tots aquells que en algun moment publiquen a Internet i a les xarxes socials. També blocaires, community managers, creadors de contingut on line, etc.

Professors:

Roger Jiménez Monclús

Llicenciat en Periodisme per la Universitat de Navarra. Ha estat redactor i redactor en cap de l’agència Europa Press, director d’Efe a Catalunya, sotsdirector i director adjunt de La Vanguardia, corresponsal a Londres i a Roma i primer defensor del lector d’aquest diari. Va presidir la Associació de la Premsa de Barcelona (1981-83), i és autor dels llibres Les desventures de Port Aventura i Imperio Berlusconi. Actualment és professor de Periodisme a la Universitat Internacional de Catalunya.

Albert Garrido Llort

Periodista des de 1972. Ha exercit com enviat especial per a diferents mitjans de premsa i televisió. Va ser responsable del projecte internacional d’informació pelsJocs Olímpics de Barcelona i director del diari oficial dels Jocs. Ha estat redactor en cap de Política Internacional i d’Opinió a El Periódico fins el febrer de 2012. Professor del màster de Periodisme Internacional de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona i de Llenguatge Periodístic a la Universitat Internacional de Catalunya. Col·labora habitualment a les pàgines d’Internacional i d’Opinió d’El Periódico, i tots els caps de setmana signa la secció Bloglobal a la portada de l’edició digital del mateix mitjà. És autor dels llibres Entre gitanos y payos (Flor del Viento, 1999) i La sacudida árabe (Icaria, 2013).

Lloc: Rambla de Catalunya, 10, Pral 08007 Barcelona
Durada: 5 hores
Data: 07/02/2014 (De 09:30 a 14:30)
Idioma: Català

Inscripcions a: http://www.periodistes.org/ca/curs/curs-87.html

 

Publicat dins de General | Envia un comentari

La Fundació Consell de la Informació de Catalunya renova el conveni de col•laboració amb el Col•legi de Periodistes de Catalunya

El degà del Col·legi de Periodistes de Catalunya i el president del Consell de la Informació de Catalunya signant el conveni.

El degà del Col·legi de Periodistes de Catalunya i el president del Consell de la Informació de Catalunya signant el conveni.

 

El CIC promou i defensa l’ètica profesional, donant directrius i respostes a les preocupacions ètiques que sorgeixen de la societat, i fixa criteris sobre la conducta ética dels periodistes en l’exercici de la seva professió.

El Col·legi de Periodistes de Catalunya, com a corporació fundadora, prestarà al FCIC un ampli suport per tal que pugui desenvolupar les funcions que determinen els seus estatuts.

Mitjançant aquest conveni, ambdues institucions seguiran col·laborant en totes aquelles activitats en les que, dins del seu àmbit de competència, puguin aportar la seva experiència i organització.

 

 

Publicat dins de General | Envia un comentari